Pensaba que estaba a salvo, que mis sentimientos estaban bien guardados. Pero conforme vas creciendo, poco a poco se van dañando. A veces no entiendes el por qué, sólo sabes que debes de aceptarlo y encajarlo. Pero, ¿Cómo puedes aceptar algo tan malvado en un mundo lleno de belleza? Te sientes inmerso en la inocencia, te sientes que en donde estás no tiene cabida la maldad y lo feo.
Y ya sólo piensas en ti, en la protección de tu alma, y de todo lo que eres, no permitirás que nadie la dañe, porque sabes que eres lo único que tienes, y debes de cuidar tu corazón, tu alma y tu mente, sentir un equilibrio entre la tranquilidad y el caos, entre la cordura y la locura, sentir esa sensación de bienestar plena en donde sientas la sangre correr por tus venas.
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